lunes, enero 9

Nostalgias

¿Algún día entenderás mi lugar? Porque con el tiempo me he dado cuenta que pase lo que suceda las cosas no cambian y lo único que sigue achiquitándose y quebrándose, es mi corazón. 

Y al final de cuentas los "te amo" "te necesito" "te extraño" "te deseo" quedan postergados como palabras sin sentido de existir, prohibidas en un corazón atormentado. 

Como si el fuego se apagase lentamente, la brisa de lágrimas desconsoladas por un perdón que jamás llego, ni llegará. ¿Para qué y por quién? Sí de igual manera las palabras quedan estancadas y las acciones se van con el tiempo, con el aire, como sí fueran plumas decoloradas, desamoradas, desesperadas por desaparecer. 

A veces ya ni me siento, ni me encuentro, como sí el pasar de los días me enseña a estar mejor sola y no a medias. Porque por más que lo intente eso no (nos) lleva a nada y las vicisitudes martirizan la sonrisa que intenta sobresalir a pesar de todo el dolor.

Nadie me obligó, solita con mi soledad me enrede en emociones anuladas por una sociedad manipuladora y determinada por pilares estrictos, descorazonados, desalmados, sin gracia, soberbios, tan aburridos que no encuentro la manera de sobrevivir así.

No mando a mi corazón, no lo manipulo, ni lo fuerzo a sentir incoherencias. Pero tarde o temprano me doy cuenta que el amor no es suficiente y que el vacío se sigue acumulando como mañanas sin sol, como noches sin estrellas. Cansada, harta de bajar la mirada ante tus palabras que no consuelan ni mi aliento, mi respirar, mi palpitar.

Porque como dictan los fragmentos de ésta canción: 

"Quiero emborrachar mi corazón
para borrar un loco amor
que más que amor es un sufrir...

Yo siento nostalgia de escuchar su risa loca
y sentir junto a mi boca
como fuego tú respiración.

Yo siento angustia 
de sentirme abandonada
y pensar que otra a tú lado
pronto...pronto te hablará de amor.

¡Hermano!
Yo no quiero rebajarme, 
ni pedirle, ni rogarle,
ni decirle que no puedo más vivir...
Desde mi triste soledad veré caer
las rosas muertas de mi juventud."

Grande Buika, tan profunda y desalmada me identifico con su cantar.  

Amelí

Fragmentos: Canción 'Nostalgias - Concha Buika'

domingo, enero 1

Nos vamos, dos mil doce

Y eme aquí intentando cranear una entrada fabulosa, que quede para el recuerdo, que permanezca como sí fuera única (y siempre) pero me atasco en la perfección y mejor decido sólo escribir, por escribir. Total, las palabras con el tiempo, se las lleva el viento.

Se viene un nuevo año, oportunidades diferentes, experiencias inevitablemente buenas o malas, quizás neutras como diría cierto bloggero. Años atrás trazaba planes, realizaba un listado de mis metas, tiraba cosas y reorganizaba espacios-emociones-pensamientos. 

Éste año decido que todo será diferente y que aprenderé a enfocarme en mí. Años atrás, la verdad ya ni lo recuerdo, determiné que las otras personas eran más importantes y por ende vivía por ellas, sin importar que yo quedara a un lado; pero más vale tarde que nunca darse cuenta que lo importante soy yo, aunque para muchas personas eso suele ser egoísta y sí! me cansé de darlo todo por los demás y hacerme a un lado, no tiene nada de malo darme la importancia que merezco.

Y dejando a un lado lo emocional, apartando los dramas diarios y constantes (que espero erradicar con el tiempo) pienso encaminarme en nuevos rumbos, crear, experimentar, inventar, concebir, establecer y fundamentar cosas tantas. Proyectos que han quedado fuera de lugar, historias encasilladas en conflictos pasionales, creaciones frenadas por impulsos de ansiedad. 

Joder, vamos a dejar toda la mala racha atrás. Toda los malos momentos habrá que abonarlos, aprender de ellos y continuar. He de confesar que estoy cansada de estancarme en experiencias que no me llevan a nada, así que cueste lo que cueste yo he de volver a lo que era, soy y seré.

Nos vamos (con todo), dos mil doce.
Ésta mujer viene con todas las ganas de hacer un cambio, en todos los sentidos.

Hikaru.